25.12.09

Que suave los tags

Me ENCANTA que me pongan un tag en una de esas fotos navideñas y que me empiecen a llegar un chingadazo de comentarios de feliz navidad y año nuevo de pura raza que ni conozco

Y también me gusta un chingo cuando me ponen tag en esas que te preguntan "Como nos conocimos?" O "Di tres cosas que me gustan de mi"

Ni te conozco nomás te agregué para ver tus fotos en bikini en la madrugada

Qué no apá?

8.12.09

Adicciones peligrosas

He pecado, no de acuerdo a la biblia, sino de acuerdo a la moral de la naturaleza del hombre. He pecado de desprecio hacia seres humanos que han tomado malas decisiones en su vida, habiendo yo tomado las mismas, o peores. Me reído de la mala fortuna de otros tras pasarme de copas con mis amigos. He caminado torpemente por callejones completamente intoxicado, y burládome de alguien que se tapa con periódicos.

He volteado hacia abajo cuando veo a un adicto al alcohol y drogas o ambos.

¿Qué de mí?

¿No soy yo también un adicto?

¿No he quemado los frenos de un carro en intersecciones, evitando por segundos arrollar a alguien? Todavía recuerdo el sudor frío con aroma a whisky que expulsó mis poros mientras huí de un casi accidente, y sólo la memoria de esa noche me provoca un escalofrío.

¿Qué sería de mí si hubiera aceptado alguna vez una tacha? ¿Cocaína? O cosas peores.

Pero no nomás ésas son adicciones peligrosas. Hay venenos que consumo, que pudren y corroen peor que toda bomba de endorfinas fabricada en un lavabo.

Pienso que el mundo me debe todo. Que merezco todo lo que no tengo, y no agradezco nada de lo que sí.

No me gustan los regalos, mas no por humildad, sino porque siento que me voy a ver obligado a regresar el gesto. Me aborrece y me incomoda tener que recordar los cumpleaños de los demás que siempre recuerdan el mío. No me gusta actualizar a algún amigo con los últimos logros o fracasos de mi vida, no porque no me considere interesante, sino porque me insulta que no los sepan sin yo decirlos.

Me siento impaciente y no halagado cuando me repiten cumplidos que he recibido toda mi vida.

Pienso que cada momento de mi vida debe ser una explosión espectacular, o no ser nada. Escucho canciones mientras fumo y cierro los ojos, contrayendo los músculos de mi cuello, queriendo exprimir cada miligramo de placer mientras inhalo nicotina, pero el sentimiento es fugaz y nunca despego.

Aborrezco hacer reir a la gente fácilmente durante conversaciones- conversaciones que no tienen nada que ver conmigo. Espero impacientemente mi turno para hablar, callando solemne sólo si me cuentan una tragedia, lo cual me hace odiarme más a mi mismo por no sentir nada al respecto.



He susurrado palabras hermosas al oído de una mujer, con el único objetivo de separar su rostro lentamente con mis manos, y ver unos ojos húmedos y vidrosos, mientras mi corazón late al mismo ritmo con el cual duermo.


Es la adicción más difícil de librar de un cuerpo humano. Cuando al no obtener ese disparo de vida, lo suplanto con sarcasmo o quebrando ventanas con pequeñas zapatillas. Desapareciendo súbitamente de las vidas de personas que me aman. Abandonando relaciones y golpeando el volante, crujiendo los dientes y derramando saliva grotescamente.



Un adicto siempre puede vender las joyas de su madre o el respirador artificial de su abuelo. Chantejear con suicidio a su padre o vender su reloj.


¿Y mi droga? ¿En que callejón se esconde la figura negra que puede venderme entrega total?

¿Qué teléfono marco en la madrugada que me consiga una agenda llena de vida plena?


¿Quién me puede sanar?

2.12.09

Bujías

Yo pensé que estaba bien fácil cambiar las bujías de un carro. Me fui al AutoZone y pedí unas de doble platino, porque cuando pedí las de un sólo platino el vato puso cara chueca. Cuando llegué a la caja el otro vato me puso la cara más chueca porque no traía dados ni llave. "Es tu primera vez cambiando las bujías?" Dije que sí.

Me sumó como cuatro llaves y unos sobrecitos con crema para que selle y otra para que resbale. Interesantemente fungieron como analogía a la metida de verga dada mi ignorancia en el ámbito automovilístico. Uno de los cuatro cabrones que ya estaban haciendo cola de lo mucho que me sugerían, agregó: no se te olvide el que no sé qué madres. Y el cajero echó el no sé qué madres.

Afuera me vi confundido viendo mi carro con 143,000 millas, en mi mano una bolsa con herramientas que nunca había visto, y en mi otra mano las llaves. Llegó el cabrón que había estado haciendo cola atrás de mí. No se te vaya a olvidar el chinga tu madre cuando le estés metiendo el tu chingada madre, lo agarras y usas la herramienta tripi trapa, y le metes el triki trakis por el chiquirringo. Después, aprietas bien el tecojobichi y conejo, ya queda. Es tu primera vez cambiando bujías? Dije que simón. El wey se va como que orgulloso pero no queriéndose ir, y todavía subiéndose a su carro me dice, acuérdate de checar el chinga tu madre con el cajero! Es muy importante, por eso sugerí que lo compraras!

Otro cabrón en la entrada, quien había estado escuchando muy atento, mientras balanceaba cajas, me dice: No le hagas caso a ese cabrón, no ocupas al cajero, busca el tripi trenza en internet, ahí te dice qué pedo. Casi se le cayó una caja pero la alcanzó a atrapar en el aire, luego se buscó las llaves, preguntándose.. dónde están mis pinches llaves? Ah sí, en internet encuentras la medida, pero desconectas la batería porque te puedes electrocutar.

Al fin reconociendo una pinche puta parte del carro, repito, como para asegurar por si no hubiese quedado clarísimo, ahhh... la batería desconecto?

Simón, dice volteando a ver su celular mientras balancea unas cajas. Yo lo hice por primera vez cuando tenía como 16 años, fue un pedote... pero sí la armas, mucha suerte.

Putísima madre. Yo pensé que levantabas el cofre, sacabas unas chingaderas, metías otras, y conejo. Ahora se me acercó toda una pinche subcultura de hombres de edad media, pasándome tips como si hubiera salido de la farmacia con un chingo de Theraflu para hacer crystal meth.

Me quedé pensando, les habré hecho el día? Se vieron en mi pendejez novata, con mi pinche carro chatarra cagado, reflejados? Se arrepienten de haberse casado, y ahora usan al AutoZona como terapia, encontrando otros cabrones que aventaron a la mierda su vida también cuando se casaron, embarazaron, y firmaron los papeles de la hipoteca?

Llegué a mi casa y metí el carro a la cochera. Las herramientas y bujías las dejé en el asiento. Después, me quede viendo mi carro, un PT Cruiser 2001 con 143,000 millas.

Opté por prender un cigarro, y las luces automáticas de la cochera se apagaron, nomás una cerecita de lumbre flotando cerca de mi cara en la oscuridad.

Después, al no encontrarle significado a mi día, ni mucho menos algo trascendente o profundo, apagué la luz y me metí a la verga.


Hoy regresé todo, habiendo conservado mi recibo.